Pescadores Industriales del Biobío apuntan a productos vendidos en supermercados, incluyendo marcas reconocidas y de retail, lo que amplifica el impacto en los hogares.
La asociación gremial Pescadores Industriales del Biobío presentó una denuncia ante la Seremi de Salud Metropolitana contra cinco marcas por la comercialización de “falso jurel chino”, es decir, productos importados desde China que se venden como jurel, pero que en realidad corresponderían a caballa.
Las marcas involucradas son San Remo, Esmeralda, De Reyes, Deyco y Misol, todas con presencia en supermercados y canales de venta masiva a lo largo del país, lo que aumenta la preocupación por el alcance que podría tener este eventual engaño en los consumidores.
Desde el gremio advirtieron que este tipo de casos no es aislado. En denuncias anteriores ya se detectaron situaciones similares que involucraron marcas ampliamente reconocidas por los consumidores, como Acuenta —marca propia de Supermercados Líder, perteneciente a Walmart y con presencia a nivel nacional— además de otras líneas de alto consumo.
Según los antecedentes presentados, la denuncia actual se basa en cinco estudios del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, los que confirmaron mediante análisis molecular que los productos etiquetados como jurel (Trachurus murphyi) contienen caballa (Scomber spp.).
A raíz de estos resultados, el gremio solicitó iniciar un sumario sanitario, retirar los productos del mercado para su reetiquetado y aplicar sanciones por eventuales infracciones al Reglamento Sanitario de los Alimentos.
La presidenta de Pescadores Industriales del Biobío, Macarena Cepeda, advirtió que el principal problema es el engaño directo a las personas.
“Las personas compran un producto esperando una cosa y reciben otra. Se vulnera el derecho básico a elegir informado, porque la etiqueta no refleja el contenido real”, afirmó.
Además, subrayó que el impacto es mayor justamente porque se trata de productos de consumo cotidiano.
“No estamos hablando de nichos pequeños, sino de alimentos presentes en la mesa de miles de familias. Por eso esto es especialmente grave”, enfatizó.
El gremio también alertó que este fenómeno forma parte de un problema global. Según la FAO, cerca del 20% del comercio mundial de productos del mar presenta irregularidades como sustitución de especies, etiquetado engañoso o falsificación de origen.
Ante este escenario, hicieron un llamado a reforzar la fiscalización y mejorar la trazabilidad de los productos importados, especialmente desde China, para evitar que este tipo de situaciones se repita.
Asimismo, recomendaron a los consumidores revisar el origen de los productos y preferir aquellos que indiquen claramente su procedencia, sugiriendo buscar la bandera chilena en los envases.
Finalmente, advirtieron que estos casos no solo afectan a los consumidores, sino que también dañan la confianza en el mercado y contrastan con la reputación del jurel chileno, reconocido internacionalmente por sus estándares de calidad y sostenibilidad.