- Las bencinas podrían subir cerca de $40 por litro y el diésel hasta $90 este jueves.
- Se trata de la sexta alza consecutiva en los combustibles registrada desde fines de julio.
- El incremento impacta directamente el costo del transporte, la distribución de alimentos y la inflación.
El aumento proyectado para el 12 de noviembre afectaría nuevamente el presupuesto de las familias y elevaría los costos del transporte de carga, pasajeros y actividades productivas. Especialistas advierten que los combustibles también podrían seguir presionando la inflación durante los últimos meses del año.
El precio de los combustibles amenaza con sumar una nueva alza en Chile y sus efectos podrían sentirse mucho más allá de las estaciones de servicio. Desde el transporte de pasajeros hasta el traslado de alimentos y productos básicos, un nuevo incremento de las bencinas y el diésel podría aumentar los costos que enfrentan diariamente las familias y las empresas en las distintas regiones del país.
Las proyecciones para el jueves 12 de noviembre apuntan a un aumento cercano a los $40 por litro en las gasolinas y de entre $70 y $90 en el diésel, lo que marcaría la sexta alza consecutiva desde fines de julio.
De acuerdo con estimaciones de la plataforma financiera XTB, la gasolina de 93 octanos podría subir entre $36 y $41 por litro, mientras que la de 97 octanos registraría un incremento de entre $36 y $42. Para el diésel, el escenario contempla un aumento de hasta $90 por litro.
En términos prácticos, si se concreta un incremento de $40 por litro, llenar un estanque de 50 litros de bencina costaría $2.000 adicionales. En el caso del diésel, un aumento de $80 significaría $4.000 más por cada 50 litros.
El impacto podría extenderse al transporte y al precio de los productos
El encarecimiento de los combustibles no afecta solamente a quienes utilizan vehículos particulares. También representa un mayor costo para transportistas, agricultores, empresas de distribución y servicios que dependen del traslado permanente de personas y mercaderías.
En regiones donde las distancias entre ciudades, localidades rurales y centros de abastecimiento son mayores, el precio del combustible adquiere especial importancia para la economía familiar.
El transporte de alimentos, productos agrícolas, materiales de construcción y otros bienes depende en buena medida del diésel. Por ello, una nueva alza podría generar presiones sobre los costos de distribución, aunque su eventual traspaso a los precios finales dependerá de cada actividad económica.
La preocupación también alcanza a la inflación. El economista Juan Ortiz, del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, advirtió que los combustibles seguirían teniendo incidencia en el Índice de Precios al Consumidor durante noviembre.
Por su parte, Hernán Frigolett, investigador del Centro de Estudios del Desarrollo Regional de la Universidad de Los Lagos, planteó que la inflación podría cerrar 2026 en torno al 5%, considerando las presiones acumuladas sobre los precios.
Camioneros anuncian movilización y crece la preocupación por los costos
El escenario también ha generado inquietud entre organizaciones del transporte de carga.
La agrupación Fuerza del Norte convocó a una movilización nacional para el martes 10 de noviembre, en rechazo al incremento de los combustibles. Sin embargo, las dos principales organizaciones del sector, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile y la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile, no se habían sumado a la convocatoria al momento de los reportes consultados.
La eventual movilización genera preocupación por sus posibles efectos sobre el transporte y abastecimiento, especialmente en zonas donde la actividad minera, agrícola, pesquera y comercial depende de la circulación de camiones. No obstante, todavía no corresponde anticipar interrupciones de rutas o problemas de suministro sin antecedentes que los confirmen.
Las proyecciones también reflejan una tendencia acumulada. Según estimaciones de XTB, si se concretan los incrementos previstos para el 12 de noviembre, las gasolinas podrían acumular aumentos superiores a $219 por litro desde fines de julio, mientras que el diésel se acercaría a los $490 adicionales por litro en el mismo período.
Aunque los precios internacionales del petróleo han mostrado señales de moderación, los especialistas explican que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) continúa traspasando gradualmente diferencias acumuladas entre los valores internacionales y los precios mayoristas.
De hecho, el Observatorio del Contexto Económico de la UDP proyectó un aumento aproximado de $40 para las gasolinas y $80 para el diésel, aunque advirtió que las variaciones definitivas podrían ser menores.
ENAP informará las variaciones el miércoles 11 de noviembre
Por ahora, las cifras corresponden a estimaciones de especialistas y no a un ajuste oficialmente anunciado para el 12 de noviembre.
La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) publicará su próximo informe de precios estimados el miércoles 11 de noviembre. La empresa no fija los precios finales que pagan los consumidores, ya que estos son determinados por las distribuidoras y estaciones de servicio.
Mientras se espera esa información, el posible incremento vuelve a instalar una preocupación transversal en las regiones: el efecto que tiene el precio de los combustibles sobre el costo de trasladarse, producir, trabajar y abastecer a las comunidades.
Fuentes contrastadas: Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, proyecciones de XTB, ENAP y publicaciones de Emol, BioBioChile y ADN Radio del 5 al 7 de noviembre de 2026.