CIENTÍFICOS CHILENOS DESCUBREN CÓMO EL FRÍO DE LA PATAGONIA IMPULSA LA EVOLUCIÓN DE UNA LEVADURA CLAVE PARA LA CERVEZA

Investigadores analizando muestras de levadura silvestre en los bosques patagónicos
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Investigadores recorrieron mil kilómetros de bosques patagónicos para recolectar muestras de levadura silvestre.
  • El estudio reveló que las poblaciones del sur presentan mayor diversidad genética y mejor adaptación al frío.
  • Los hallazgos sobre la Saccharomyces eubayanus fueron publicados en la prestigiosa revista científica PNAS.

Tras recorrer mil kilómetros de bosques patagónicos, investigadores identificaron diferencias genéticas y reproductivas en poblaciones silvestres de una levadura ancestral de la cerveza lager. El estudio, publicado en la revista científica PNAS, aporta nuevos antecedentes sobre la adaptación de los microorganismos al cambio ambiental.

Un recorrido de mil kilómetros por los bosques de la Patagonia permitió a un equipo de científicos chilenos descubrir cómo las condiciones climáticas influyen en la evolución de una levadura silvestre que dio origen a uno de los microorganismos utilizados actualmente en la producción de cerveza lager.

La investigación, desarrollada por especialistas de distintas universidades y centros científicos, reveló que las poblaciones de Saccharomyces eubayanus que habitan los sectores más fríos y húmedos del sur presentan una mayor diversidad genética, crecen mejor a bajas temperaturas y poseen una mayor capacidad reproductiva.

Los resultados fueron publicados en la prestigiosa revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), bajo el título “Climate-driven adaptive microevolution in wild yeasts”. El trabajo corresponde a la tesis doctoral de Christian Oporto, desarrollada bajo la supervisión del genetista y microbiólogo Francisco Cubillos, y constituye uno de los resultados centrales del Núcleo Milenio del Límite de la Vida Patagónica (LiLi).

Mil kilómetros de investigación en los bosques del sur

Durante un año, los investigadores recorrieron bosques de lenga desde Nevados de Chillán hasta Coyhaique, recolectando muestras de microorganismos presentes en la corteza de estos árboles. Las expediciones incluyeron sectores remotos, con temperaturas extremas, fuertes vientos y acumulaciones de nieve que en algunos lugares alcanzaron entre uno y tres metros.

Las muestras fueron trasladadas al laboratorio, donde los científicos aislaron las levaduras y analizaron su comportamiento bajo distintas condiciones ambientales. Posteriormente, secuenciaron 117 genomas para identificar diferencias entre las poblaciones y comprender cómo se relacionan con la temperatura, las precipitaciones y la ubicación geográfica.

El análisis permitió distinguir tres grandes linajes patagónicos y comprobar que las poblaciones del extremo sur presentan diferencias genéticas más numerosas que las provenientes de zonas septentrionales.

Francisco Cubillos explicó que estas variaciones permiten reconstruir la historia evolutiva de los microorganismos y comprender cómo responden a su entorno. “El crecimiento nos muestra lo que una levadura hace; el genoma también revela su historia”, señaló.

La Patagonia como laboratorio natural

Uno de los principales hallazgos fue que las levaduras de las zonas australes mostraron temperaturas óptimas de crecimiento más bajas y una mayor capacidad de formar esporas, características que podrían favorecer su persistencia en ambientes fríos.

En contraste, las poblaciones del norte presentaron un mejor desempeño de crecimiento cuando fueron cultivadas con altas concentraciones de determinados azúcares.

Roberto Nespolo, investigador de la Universidad Austral de Chile y director del Núcleo Milenio LiLi, destacó que los resultados permiten comprender la adaptación de los organismos desde distintas disciplinas.

“La Patagonia funciona como un gigantesco experimento natural. El clima cambia a medida que avanzamos hacia el sur y esa transición aparece reflejada simultáneamente en el genoma, en la fisiología, en el metabolismo y en la reproducción de organismos tan diversos como hongos, plantas y animales”, explicó.

El investigador agregó que este tipo de fenómenos difícilmente puede comprenderse desde una sola especialidad, por lo que el trabajo conjunto entre genetistas, microbiólogos, ecólogos y fisiólogos resulta fundamental.

¿Qué relación tiene esta levadura con la cerveza?

La importancia de Saccharomyces eubayanus también está relacionada con la industria cervecera. Esta especie es uno de los ancestros de la levadura utilizada para producir cerveza lager, una de las variedades más consumidas en el mundo.

Según explicó Cubillos, la levadura lager surgió de la combinación genética entre Saccharomyces cerevisiae y Saccharomyces eubayanus. De esta última heredó la capacidad de fermentar a bajas temperaturas, característica fundamental para elaborar este tipo de cerveza.

El descubrimiento demuestra el potencial de la biodiversidad chilena para comprender procesos evolutivos y abrir nuevas posibilidades de investigación biotecnológica.

“Si Chile solo financia resultados aplicados e inmediatos, nunca construiremos la base científica necesaria para generar nuestra propia biotecnología y desarrollo”, sostuvo Cubillos.

Un llamado a proteger la biodiversidad invisible

Más allá de sus aplicaciones científicas, la investigación plantea nuevos desafíos para la conservación de los bosques patagónicos, al demostrar que su biodiversidad también incluye comunidades microscópicas sensibles a las condiciones ambientales.

Frida Piper, ecóloga y ecofisióloga vegetal y directora alterna del Núcleo Milenio LiLi, explicó que la corteza de las lengas proporciona azúcares que permiten a las levaduras crecer y reproducirse. Sin embargo, cambios en la humedad, la luz y la estructura del bosque podrían alterar estos hábitats.

La investigadora advirtió que reemplazar árboles adultos por ejemplares jóvenes no permite recuperar inmediatamente las mismas condiciones ecológicas, por lo que destacó la importancia de conservar los bosques maduros.

El estudio abre nuevas posibilidades para comprender cómo los microorganismos responden a las variaciones del clima y refuerza el valor de la Patagonia como territorio de investigación científica, donde incluso los organismos más pequeños pueden aportar información fundamental sobre la evolución y la conservación de la biodiversidad.

Investigadores analizando muestras de levadura silvestre en los bosques patagónicos
Investigadores analizando muestras de levadura silvestre en los bosques patagónicos