ACADÉMICO DE LA UACH ADVIERTE QUE LA EXTENSIÓN DEL INVIERNO AFECTARÁ GRAVEMENTE A LA APICULTURA

Colmena de abejas durante una jornada lluviosa en el sur de Chile
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Las lluvias persistentes impiden que las abejas realicen el forrajeo necesario para recolectar polen y néctar.
  • La extensión del invierno afecta la polinización, resultando en una menor calidad y cantidad de fruta.
  • Se recomienda monitorear las reservas de las colmenas para apoyar a las abejas durante los periodos de mal tiempo.

El profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias de la Universidad Austral de Chile, Dr. Esteban Basoalto, explicó que las condiciones meteorológicas pueden alterar la dinámica de las colmenas.

Las lluvias intensas y los períodos prolongados de mal tiempo en Valdivia no solo afectan las actividades humanas, sino también el comportamiento de las abejas, especialmente su capacidad para salir de las colmenas en búsqueda de néctar y polen.

El profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias de la Universidad Austral de Chile, Dr. Esteban Basoalto, explicó que las condiciones meteorológicas pueden alterar la dinámica de las colmenas, sobre todo considerando que ha habido un invierno particularmente lluvioso tanto para las abejas como para los apicultores de la zona.

En este contexto, los períodos prolongados de lluvia representan un desafío para la actividad apícola, debido a que reducen las oportunidades de “forrajeo” de las abejas y pueden obligar a los apicultores a prestar especial atención a las condiciones y reservas de sus colmenas.

Para el profesor de la carrera de Agronomía UACh, “que el invierno sea especialmente lluvioso no es un problema, a menos que se extienda. Porque, como ha pasado en otras temporadas, el período de lluvias se extiende, se cruza con la floración y ahí sí tenemos problemas. Esto porque la abeja requiere una temperatura mínima de alrededor de 19 °C, baja velocidad del viento y que no haya lluvia para poder salir a volar, visitar las flores, realizar la polinización y de paso recolectar néctar y polen para nutrir a su colmena”.

Cuando en años anteriores el período de lluvias se ha extendido, “hemos tenido baja polinización, baja cuaja, menos producción frutal y la fruta es de menor calidad y calibre. Así que hay que estar atentos a estimular la salida de las abejas en invierno para que aprovechen los períodos sin lluvia, como hoy que está soleado”.

Lo que se busca es que “tengan un buen número de abejas pecoreadoras -abejas obreras adultas encargadas de salir de la colmena para recolectar néctar, polen, agua y propóleo- en estas ventanas de buen tiempo y tratar de suplir estos períodos donde la abeja se tiene que quedar resguardada por la lluvia", finalizó.

Colmena de abejas durante una jornada lluviosa en el sur de Chile