Con una masiva asistencia se desarrolló este conversatorio, en la que los jóvenes compartieron sus experiencias en educación superior, desde la neurodivergencia.
La Dirección de Formación e Identidad y la carrera de Terapia Ocupacional de la UST en Valdivia, organizaron el primer “Encuentro de jóvenes universitarios: hablemos de la neurodivergencia”, instancia orientada a generar un espacio de reflexión y diálogo en torno a los desafíos que enfrentan estudiantes neurodivergentes en la educación superior.
La actividad abierta a la comunidad tuvo por objetivo fortalecer las prácticas inclusivas que promueve esta casa de estudios, todo en el marco del mes de la neurodivergencia.
El encuentro fue espacio de conversación donde estudiantes y mentores de inclusión abordaron los principales desafíos que enfrentan las personas neurodivergentes al ingresar a la educación superior, así como también identificar oportunidades de mejora en sus procesos formativos. La jornada fue moderada por Diego Vidal, jefe de carrera de Terapia Ocupacional.
En el conversatorio participaron José Aurelio Acuña, representante del Club de Autistas; Joaquín Ulloa Mayorga, estudiante de Tecnología Médica; Félix Ansieta Valladares, estudiante de Técnico en Videojuegos; e Isadora Monroy Latorre, mentora del programa Mentoring Inclusivo, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas en torno a la inclusión en el ámbito educativo.
Joaquín Ulloa, estudiante de Tecnología Médica de la UST en Valdivia, señaló que “esta actividad es sumamente necesaria para poner sobre la mesa la visibilización de las neurodivergencias y así mejorar la convivencia entre docentes y estudiantes, lo que resulta fundamental para avanzar como comunidad”.
Por su parte, Anny Catalán, directora de Formación e Identidad y de Mentoring Inclusivo, destacó que “esta iniciativa nace a partir de una conversación con el equipo de Terapia Ocupacional, con el objetivo de visibilizar la neurodivergencia. Al mismo tiempo, quisimos poner como protagonistas a nuestros estudiantes, ya que, como se evidenció en este conversatorio, son ellos quienes deben indicarnos cómo apoyar, qué necesitan y qué podemos mejorar, en el marco de la mejora continua como institución”.
Esta actividad se enmarca en los esfuerzos institucionales por avanzar hacia una educación más inclusiva, reconociendo la diversidad como un valor fundamental para el desarrollo de comunidades educativas más equitativas y conscientes.